No al arresto domiciliario para Carlos Villanova, el Gordo 1

22/06/2017

Repudiamos la decisión de Marta Isabel Milloc y Diego Barroetaveña de conceder el arresto domiciliario a Carlos Francisco Villanova, jefe del Grupo de Tareas II de “El Campito” –en Campo de Mayo- donde prestó servicios entre 1976 y fines de 1977.

 Esta decisión, sumada a que fue detenido recién en 2014, sella la impunidad de uno de los hombres con mayor responsabilidad en el campo de concentración más grande de la Argentina.

 Por Campo de Mayo pasaron más de 5000 compañeros, allí estuvo Cacho Scarpati, quien fuera, además, el testigo principal en la Mega Causa Campo de Mayo y cuyo testimonio permitió la reconstrucción de los planos que incluían la maternidad clandestina y la pista de aterrizaje de los vuelos de la muerte.

 En su testimonio, Cacho reconstruye en primer lugar la vida del Campo y los "personajes" engranajes en esta máquina de destruir. En ese marco aparece en sus declaraciones el gordo 1:

"Que en general, los interrogatorios tenían una fuerte sentido ideológico y propósito bien definidos. Que su interrogador –Gordo 1- le dijo al diciente en una oportunidad "yo soy un combatiente de la burguesía y mi trabajo tiene una perspectiva de veinte años". “Que toda la actividad represiva busca la degradación moral y política del detenido, puesto que este es el elemento más contundente para quebrar a los nuevos prisioneros. No se escatima la tortura de terceras personas detenidas e incluso su muerte para presionar a otro detenido a fin de que hable y colabore, ya que no solo se ejerce la violencia directa sobre el interrogador. Que sus captores cuidaron permanentemente las medidas de seguridad para evitar ser identificados." (CONADEP- 21 de Agosto de 1984).

 Los crímenes de Campo de Mayo quedaron impunes hasta bien entrada la recuperación de la democracia y fue la decisión del Estado Nacional, de la mano de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández, de impulsar y sostener el juicio a los represores.

 El regreso de un gobierno políticamente conservador, estimula y alienta decisiones que favorecen la impunidad con el pretexto de “dejar actuar a la justicia”.

 Para el campo popular y, particularmente, para el peronismo el pacto de impunidad con los represores es un retroceso que pretende licuar la responsabilidad de los asesinos de la dictadura para que el Proceso de Reorganización Nacional quede en la memoria como un pequeño episodio de nuestra historia cuando para el pueblo la “reorganización” costó vidas mutiladas, organización popular destruida, la deuda impuesta con represión, la solidaridad señalada como sospechosa.

 Por eso, para los responsables civiles y militares,

 ¡Ni olvido ni perdón!

PERONISMO 26 DE JULIO

HOMENAJE PERMANENTE
DESARROLLO TERRITORIAL