Apesar de você, amanhã há de ser outro dia

25/01/2018
La condena al ex presidente y político con mayor apoyo para presidir a Brasil, el compañero Luiz Inácio
Lula Da Silva, es una demostración más del poder del imperio para usar las herramientas necesarias
para impedir que un gobierno popular retorne a la conducción de los destinos del país y pueda ser un
contrapeso a la influencia imperial en el continente.

Hoy fueron los jueces y su falsa aplicación del derecho junto a los medios que juegan su rol de
justificar, amplificar e intentar confundir a los brasileños y a todo el mundo, inventando una
pantomima de institucionalidad.

La historia de nuestros pueblos tiene malas noticias para un imperio que solo puede retrasar la
hora de su derrota. No hace tanto tiempo fue apresado en Venezuela Hugo Chávez en el
vergonzoso golpe de 2002, al que luego debieron liberar por la presión de su pueblo. Algunos
años antes, en la Argentina conocimos la misma infamia en el ´45 y un pueblo movilizado en
aquel 17 de octubre hizo retroceder a la oligarquía y liberar a Perón. También hubo quienes
quisieron borrar al peronismo como expresión de un pueblo consciente de sus derechos y nació 
una resistencia peronista que demostró que los pueblos son perseverantes cuando entienden que
su destino está en juego.
 
 
Hoy la infamia, representada en tres marionetas a las que se le notan los hilos, golpea a Lula para
frenar el avance popular. Que no confíen los explotadores del pueblo brasileño que la ficción legal
que muestran al mundo resulte victoriosa. Ya sabemos que “los pueblos siguen la táctica del agua;
las oligarquías, la de los diques que la contienen, encauzan y explotan” y el final siempre culmina
con diques destrozados por la fuerza incontenible del pueblo.
SOLIDARIDAD CON LOS HERMANOS BRASILEÑOS
SOLO EL PUEBLO SALVARÁ AL PUEBLO
LIBERACIÓN O DEPENDENCIA
HOMENAJE PERMANENTE
DESARROLLO TERRITORIAL