El Gobierno borra con el codo lo que la historia escribió con la mano

05/12/2018

“Gatillo fácil” dicen la mayoría de las organizaciones que se oponen a la resolución y “Ley de fugas” dicen también los más memoriosos. Lo cierto es que, por ejemplo, la muerte del joven Rafael Nahuel no sería, bajo esta nueva normativa, un asesinato sino el cumplimiento de un procedimiento (Art. 2, inciso d. Reglamento general para empleo de las armas de fuego por parte de los miembros de las Fuerzas federales de seguridad). Porque con la Resolución 956/2018 el Gobierno pretende borrar toda la legislación que manifieste la presunción de inocencia y es, al mismo tiempo, un aval para la pena de muerte decidida por las Fuerzas de seguridad.

 

Aunque, como ya han aclarado diversxs juristas, esta resolución no invalida los tratados internacionales ni el Código penal; lo que sí logra es poner en evidencia las intenciones de un gobierno dispuesto a cualquier cosa con tal de amedrentar a un pueblo cada vez más castigado por las políticas de hambre. 

 

Como política de seguridad, aun cuando logre el aplauso de unos cuantos fascistas y otros tantos desprevenidos, la sangre derramada no hará brotar la justicia.  

 

Por ello condenamos esta resolución que, más allá de su acatamiento (que no descartamos), estimula una política represiva, de eliminación de derechos y de destrucción institucional puesto que supone una legislación contradictoria por su contenido y por los encargados de administrar la justicia.

HOMENAJE PERMANENTE
DESARROLLO TERRITORIAL