No a la violencia institucional

08/06/2020

La habilitación, acompañamiento y estímulo de la violencia institucional ocurridos durante el macrismo pretendieron tirar al tacho la política de derechos humanos desplegada durante el kirchnerismo. Dicha política se ejemplifica con claridad con la mención de la llamada Doctrina Chocobar (disparo y después averiguo), las muertes de Santiago Maldonado, Rafael Nahuel y la violenta represión y detenciones arbitrarias en las movilizaciones contra la reforma jubilatoria.

 

Se entroncaba con el rol que tuvieron las fuerzas de seguridad de represión de la protesta social e inmovilización popular basada en el terror; así la represión en las ollas populares, la irrupción policial a tiros en un ensayo murgero, los ataques a los locales políticos y culturales, entre otros, son muestras de un accionar que tiene su génesis en el Proceso de Reorganización Nacional y que tiene como fin la ruptura de los lazos sociales por la vía del amedrentamiento.

 

La golpiza, secuestro y asesinato de Luis Armando Espinoza; el allanamiento ilegal, seguido de secuestro y torturas a una familia Qom en Chaco y los asesinatos de Florencia Morales y Franco Marangello en San Luis se inscriben en ese intento de las fuerzas de seguridad abrazar la doctrina que las tiene como garantía de orden y de conservación de los privilegios, echando por tierra cualquier posibilidad de incorporar a las fuerzas a un rol social enmarcado en la protección y el cuidado de los hombres y mujeres que habitan nuestro suelo.

 

Desde el Peronismo 26 de julio repudiamos todas estas acciones contra el pueblo y alertamos a los tres poderes nacionales (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) que, sin un profundo cambio en la formación de las fuerzas de seguridad, penitenciarias y del sistema carcelario será efímera cualquier medida que pretenda terminar con este tipo de hechos.

Por otra parte, llamamos a las organizaciones sociales, políticas y culturales a exigir el juicio y castigo a todos los culpables de tan graves hechos que enlutan a nuestra patria y la sumergen en tiempos a los que no queremos retornar jamás.

 

NUESTRO PUEBLO MERECE UNA PATRIA JUSTA, NO EL GARROTE DE LOS INFAMES

HOMENAJE PERMANENTE
DESARROLLO TERRITORIAL