Defender un solo interés

29/06/2020

Hace un poco más de seis meses se iniciaba el gobierno de Alberto Fernández y un duro trabajo venía por delante: recuperar la producción y el trabajo en un contexto recesivo y con duros compromisos de pago de una deuda que solo sirvió para beneficiar a unos pocos y para la bicicleta financiera. 

Uno de los beneficiarios, Vicentin, había anunciado días antes que no podría pagar sus deudas. La empresa había recibido préstamos por miles de millones de pesos otorgados por el Banco Nación, más de la mitad de ellos recibidos durante el gobierno de Macri.

 

La pandemia vino pronto a romper cualquier posibilidad de mostrar la opción que las urnas habían abierto en octubre y pronto tanto el gobierno como el pueblo tuvieron que modificar radicalmente sus planes.

La rápida respuesta para preparar la infraestructura básica y para frenar los contagios tempranos salvó la vida de muchos hombres y mujeres. Aun con serios errores, se pudo contener a los más necesitados y acompañar a quienes quedaron impedidos de trabajar.

Cuando los últimos calores del verano aun se sentían, la destrucción de la política sanitaria de los años del macrismo se hizo notable ante la combinación de la pandemia y de la epidemia de dengue; hecho soslayado por los medios de comunicación concentrados que no paraban de acusar al nuevo gobierno aun cuando éste impulsaba desarrollos técnico-industriales que permitieron resolver desafíos que el nuevo virus fue presentando.

 

Hoy, cuando se elevan los casos de infección de COVID-19 -principalmente en el AMBA-, el gobierno busca ganar tiempo para una necesaria renegociación de la deuda que permita pagar sin entregar soberanía ni capacidad productiva, al tiempo que ha salido a buscar una solución para los miles de argentinos y argentinas que quedarán en una situación muy difícil a causa del no pago de las deudas de la sexta empresa agroexportadora del país. Mientras tanto, quienes engordaron esos endeudamientos salen con sus clarines y trompetas a ensuciar la cancha anunciando que todo se viene abajo; mezclando libertad con propiedad privada en un truco hollywoodense que hace de la cuarentena un confinamiento, de un mísero aporte a los ricos una confiscación y de una expropiación el nacimiento del comunismo.

 

Desde nuestra organización, acompañamos las medidas que permitan cuidar la vida de nuestro pueblo, el ingreso de los trabajadores en tiempo y forma, el fortalecimiento de su economía a partir del fomento de su industria nacional, de la recuperación de las pymes, del desarrollo de las industrias familiares y las cooperativas; que bregue por una alimentación popular basada en los cultivos de nuestra tierra y en su producción nacional. Apoyamos la expropiación de Vicentin como un modo de poner al servicio del pueblo argentino una herramienta para la planificación de su economía, de control de precios internos, de su comercio exterior, de favorecer el ingreso de divisas y para asegurar las fuentes de trabajo.

 

Porque queremos que el gobierno defienda un solo interés: el del pueblo.

 

 

MESA FEDERAL DEL PERONISMO 26 DE JULIO

HOMENAJE PERMANENTE
DESARROLLO TERRITORIAL